domingo 13 de junio de 2010

LA AURORA


Escupe sangre
es el rocío
la espada que me dará muerte

desde el brocal del pozo
mira el cielo estrellado
posee la transparencia de las lágrimas

Te encuentro en la estrella
te encuenrto en la muerte
eres el hielo de mi boca
tienes el olor de una muerta

tus senos se abren como la cerveza
y me sonríen desde el más allá
deliran tus dos largos muslos
desnudo es tu vientre como un estertor

eres bella como el miedo
estás loca como una muerta.

Innombrable es la desdicha
el corazón una mueca
lo que da vueltas en la leche
la risa loca de la muerte

Ha salido una estrella
eres soy el vacío

ha salido una estrella
dolorosa como el corazón

reluciente como una lágrima
silbas es la muerte
la estrella cubre el cielo
dolorosa como una lágrima

sé que no me amas
pero la estrella que sale
cortante como la muerte
agota y retuerce el corazón

Estoy maldito he aquí a mi madre
qué larga es esta noche
mi larga noche sin lágrimas

noche avara de amor
oh roto corazón de piedra
infierno de mi boca de ceniza

eres la muerte de las lágrimas
maldita seas
mi corazón maldito mis ojos enfermos te buscan

eres el vacío y la ceniza
pájaro sin cabeza cuyas las alas la noche golpean
el universo está hecho de tu escasa esperanza

el universo es tu corazón enfermo y el mío
latiendo hasta rozar la muerte
en el cementerio de la esperanza

mi dolor es la dicha
y la ceniza el fuego


Diente de odio
estás maldita
quien está maldita habrá de pagar
pagarás tu parte de odio
el horrible sol morderás
quien está maldito muerde el cielo

conmigo desgarrarás
tu corazón amado por el espanto
tu ser estrangulado de tedio

eres la amiga del sol
no hay para ti descanso
tu cansancio es mi locura

Boñiga en la cabeza
estallo odio el cielo
quién soy yo para escupir las nubes
amargo es mi ser inmenso
mis ojos son gruesos cerdos
mi corazón tinta negra
mi sexo es un sol muerto

las estrellas caídas en una fosa sin fondo
lloro y mi lengua fluye
poco importa que la inmensidad sea redonda
y ruede en un cesto de sonido

amo la muerte y la convido
en la carnicería de Saint-Père.

Negra muerte mi pan eres
te como en el corazón
es el espanto de mi dicha
la locura llevo en mi mano.

Anudar la cuerda del ahorcado
con los dientes de un caballo muerto.

Suavidad del agua
rabia del viento

carcajada de la estrella
mañana soleada

nada importa que yo no sueñe
nada importa que yo no grite

más lejos que las lágrimas de la muerte
más arriba que lo hondo del cielo

en el espacio de tus senos.

Límpido de pies a cabeza
frágil como la aurora
el viento ha roto el corazón

en la dureza de la angustia
la noche negra es una iglesia
donde se degüella un puerco

temblorosa de pies a cabeza
frágil como la muerte
agonía mi amada hermana

eres más fría que la tierra.

Reconocerás la dicha
al verla morir

tu sueño y tu ausencia
acompañan en la tumba.

Eres el latido del corazón
que escucho bajo mis costillas
y el aliento de suspenso.

Mis sollozos en tus rodillas
quebrantaré la noche

sombra de alas en un campo
mi corazón de niño perdido.

Hermana mía riente eres la muerte
desfallece el corazón eres la muerte
entre mis brazos la muerte

hemos bebido eres la muerte
como el viento eres la muerte
como el rayo eres la muerte

la muerte ríe la muerte es la alegría
Sólo tú eres mi vida
sollozos perdidos
me separan de la muerte
te veo tras las lágrimas
y adivino mi muerte

si no amase la muerte
el dolor
y desearte
me matarían

tu ausencia
tu infortunio
me dan náuseas
tiempo para mí de amar la muerte
tiempo de morderle las manos.

Amar es agonizar
amar es amar morir
los monos hieden al morir

mucho desearía mi muerte
soy demasiado blando para eso
muy cansado estoy

te amo tanto como un chiflado
me río de mí mismo asno de tinta
que rebuzna a los astros del cielo

desnuda te reías a carcajadas
gigantesca bajo el baldaquino
me arrastro para dejar de existir

deseo morir por ti
quisiera aniquilarme
en tus caprichos enfermizos.

George Bataille. Lo arcangélico y otros poemas

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada